Parece que Google se está tomando el asunto muy en serio. El gigante de Mountain View ha modificado en el mercado europeo la forma en la que aplica su política contra el abuso de la reputación de los sitios. A partir del 30 de agosto de 2026, las medidas adoptadas tendrán efectos diferentes sobre los resultados mostrados a los usuarios del Espacio Económico Europeo (EEE) y sobre aquellos que realizan búsquedas desde el resto del mundo.
La actualización afecta a las páginas o secciones con contenidos de terceros que se publican en dominios consolidados principalmente para aprovechar sus señales de posicionamiento. Una práctica conocida en el sector como «parasite SEO» que Google lleva persiguiendo de manera específica desde 2024, una práctica que afecta de cerca a muchos sectores de afiliación, en particular al de los casinos online y las apuestas deportivas.
Google refuerza su respuesta contra el «parasite SEO»
La política de reputación de sitios de Google se aplica cuando una entidad externa publica contenidos en un dominio consolidado principalmente para aprovechar la reputación que este ha construido a lo largo del tiempo con su actividad editorial.
Es el caso, por ejemplo, de algunos famosos periódicos que alojan páginas sobre casinos online, préstamos, seguros o productos de salud elaboradas por empresas externas. Sin embargo, esto no supone automáticamente una infracción: Google valora si el contenido está realmente integrado en el proyecto editorial o si utiliza la autoridad del medio como atajo para mejorar su posicionamiento.
Qué cambia en el Espacio Económico Europeo
La actualización se produce después de las conversaciones entre Google y la Comisión Europea. La compañía ha decidido modificar su sistema de aplicación dentro del Espacio Económico Europeo, formado por los países de la Unión Europea junto con Noruega, Islandia y Liechtenstein.
Desde el pasado 30 de agosto de 2026, las consecuencias para las páginas afectadas dependerán de la ubicación de los usuarios que realizan las búsquedas.
Fuera del Espacio Económico Europeo, las páginas que infrinjan la política podrán estar sujetas a una acción manual y perder visibilidad en los resultados. Dentro del territorio europeo, en cambio, no sufrirán los efectos de esa acción manual. Google podrá clasificar las páginas o secciones afectadas como una parte separada del dominio principal para que compitan con otros contenidos de la misma naturaleza y sean valoradas por sus propios méritos.
Esta clasificación no se aplicará automáticamente ni provocará la pérdida inmediata de las señales de posicionamiento del dominio principal. Según explica en la nota Google, sus sistemas podrán aprender con el tiempo a evaluar de manera independiente las distintas partes de la web. Como consecuencia, el posicionamiento de una sección podría cambiar gradualmente.
Para nosotros, que trabajamos con clientes de varios de estos sectores, la actualización supone una buena noticia, ya que no somos partidarios de esta estrategia. Esta «técnica incorrecta» ha beneficiado a marcas con grandes presupuestos para invertir en periódicos y blogs de gran prestigio, penalizando muchos sitios web verticales que compiten por las primeras posiciones en los resultados de búsqueda con estrategias de SEO limpias.
Una misma página podrá tener una visibilidad diferente según el mercado
La nueva aplicación de la política puede generar diferencias de visibilidad geográfica. Una página afectada por una acción manual en los resultados mostrados fuera del Espacio Económico Europeo no sufrirá los efectos de esa penalización en las búsquedas realizadas dentro del EEE.
Esto no garantiza, sin embargo, que conserve exactamente las mismas posiciones. Si Google clasifica la sección como independiente del dominio principal, sus sistemas podrán evaluarla por separado, atendiendo a sus características y señales propias.
La misma página podría tener, por tanto, un rendimiento diferente en España, Francia o Alemania y en mercados externos al EEE, como Reino Unido o Estados Unidos. Google también aclara que una acción manual aplicada fuera del EEE no se utilizará como señal de posicionamiento para clasificar esa página dentro de este espacio.
Qué sucederá con las acciones manuales anteriores
Google eliminará los efectos de las acciones manuales aplicadas anteriormente en virtud de esta política en los resultados mostrados a los usuarios del Espacio Económico Europeo. Esto significa que las páginas afectadas dejarán de sufrir una pérdida de posiciones o cualquier otra penalización manual dentro del EEE, aunque la acción pueda seguir teniendo consecuencias en los resultados mostrados fuera de este espacio.
A partir de ahora, esas páginas podrán clasificarse como independientes del dominio principal y posicionarse según sus propios méritos, pero esta medida no se aplicará automáticamente. Google también aclara que una acción manual anterior no se utilizará como factor de posicionamiento.
Cuando un sitio se vea afectado, Google informará a su propietario mediante el informe de acciones manuales y el centro de mensajes de Search Console. Los responsables podrán corregir el problema o presentar una solicitud de reconsideración. Los sitios que cumplan los requisitos también podrán recurrir posteriormente a un procedimiento de mediación.
Los artículos patrocinados no están prohibidos
La nueva política de Google no considera una infracción, por sí sola, la publicación de artículos patrocinados, contenidos con enlaces de afiliación o textos elaborados por periodistas y colaboradores externos.
Entre los formatos admitidos, Google menciona los artículos de carácter periodístico escritos por terceros, las columnas de opinión, los contenidos sindicados y los publirreportajes o piezas de publicidad nativa concebidos para llegar directamente a los lectores. También pueden cumplir la política las secciones creadas junto con empresas especializadas, siempre que estén realmente integradas en el medio y sujetas a su control editorial.
Entre los formatos que Google considera admisibles se encuentran los artículos de carácter periodístico firmados por terceros, las columnas de opinión, los contenidos sindicados y los publirreportajes pensados para llegar directamente a los lectores. La política también puede considerarse cumplida en el caso de secciones desarrolladas en colaboración con empresas especializadas, siempre que estén realmente integradas en el medio y sometidas a su control editorial.
Para determinar si una página forma parte verdaderamente del proyecto editorial, Google puede analizar diferentes elementos:
- la coherencia de su diseño, formato, tipografía y experiencia de usuario con el resto de la web;
- la calidad del contenido y su correspondencia con los estándares generales del medio;
- la identificación de sus autores y de los responsables editoriales;
- la presencia del mismo contenido, o de versiones prácticamente idénticas, en otras páginas;
- el nivel de control, supervisión y aportación ejercido por el dominio que lo publica.
Ninguno de estos factores resulta determinante por sí solo. Google evalúa conjuntamente las características de la página y la finalidad real de su publicación.
Una sección de descuentos elaborada junto a un proveedor especializado puede considerarse legítima si está integrada en la navegación del sitio, identifica con claridad a los responsables, sigue los estándares editoriales del medio y ofrece contenidos seleccionados pensando en sus lectores. El caso opuesto es fácil de reconocer: una página comercial sin autor, aislada de las secciones principales y construida a partir de materiales duplicados de una empresa externa, es precisamente el tipo de contenido que la política busca frenar.
Las consecuencias para el link building
La actualización confirma que el valor de una publicación no puede calcularse únicamente mediante las métricas generales del dominio. Una web con una elevada autoridad puede alojar páginas o secciones que Google considere independientes porque no están realmente integradas en su estructura editorial.
Para valorar una publicación será necesario analizar la coherencia temática de la sección, su conexión con el resto del sitio, la originalidad de los contenidos, la identificación de los autores y el nivel de supervisión ejercido por el editor.
Más responsabilidad para editores y agencias
La actualización no supone el final de los contenidos patrocinados ni de las colaboraciones entre medios, agencias y empresas. Sí obliga a prestar más atención a la manera en la que esos contenidos se producen, presentan e integran dentro de cada publicación.
Los editores deberán asumir una responsabilidad efectiva sobre las páginas alojadas en sus dominios, identificar a los autores, aplicar sus estándares de calidad y evitar que terceras empresas utilicen su reputación como un simple atajo para posicionarse.
Para las agencias y los profesionales del link building, el cambio refuerza la importancia de seleccionar medios coherentes con el contenido y de analizar cada sección más allá de las métricas generales de la web.
La autoridad de un dominio ya no puede considerarse un valor que se transfiere automáticamente a cualquier página publicada en él. La integración editorial, la originalidad y la utilidad real para los lectores tendrán un peso cada vez mayor en la forma en la que Google interpreta y clasifica estos contenidos.
